A lo largo de la historia, la forma de acceso a la información ha ido variando. En la Edad Media, la información se encontraba principalmente en bibliotecas que se conservaban en los monasterios. En la Edad Moderna, y gracias al nacimiento de la imprenta, los libros comenzaron a fabricarse en serie y surgieron los periódicos. Y ya en el siglo XX, aparecieron los medios de comunicación masivos como la televisión y la radio, y las herramientas digitales que derivaron en el desarrollo de Internet, la principal fuente de información y las más utilizada por los usuarios hoy en día.
Normalmente, al ver las noticias, al leer un periódico, o al escuchar la radio, estamos accediendo a información. Pero pocas veces nos hemos parado a pensar qué es eso de la información como definición. Para ello, distinguiremos conceptos como dato, información o conocimiento.
Cuando hablamos de dato, puede ser un número, una letra, que representa una cantidad, una medida o una palabra. Los datos se caracterizan por no contener información.
La información es un conjunto de datos sobre un tema o suceso concreto, que al ser ordenados en un contexto sirven para disminuir la incertidumbre y aumentar el conocimiento sobre un tema específico.
Para que la información se convierta en conocimiento es necesario llevar a cabo acciones como la comparación con otros elementos, para así comprobar la veracidad de cada uno, o la conversación con otros portadores de conocimiento, para llegar así al mutuo enriquecimiento de conocimiento.
Como resumen, y para que os quede más claro: Los datos están localizados en el mundo y el conocimiento está localizado en las personas, mientras que la información adopta un papel de mediador entre ambos conceptos.
Hoy en día, la búsqueda de información de cualquier ámbito se nos facilita mucho gracias a Internet. Lo complicado de esto es saber y elegir qué información es buena y cuál es la información errónea, porque también la hay, y mucha. Esto puede hacer que tengamos que consultar otras fuentes de información, y aquí aprovecho para comentar los tres tipos de fuentes de información que hay:
Fuentes primarias: Contienen información original, que ha sido publicada por primera vez y que no ha sido interpretada o evaluada por nadie más. Un ejemplo serían las revistas científicas, o la literatura gris, un término poco común referido a una información que tiene un difícil acceso a ella, como puede ser una tesis doctoral o una patente.
Fuentes secundarias: Contienen información primaria, sintetizada y reorganizada. Sirven para facilitar el acceso a las fuentes primarias o sus contenidos. Por poner ejemplos tenemos diccionarios, índices o bibliografías.
Fuentes terciarias: Son aquellas fuentes que contienen información de las secundarias. El ejemplo más claro de este tipo de fuente de información es Google.
Para un buen uso de la información y la documentación de ésta, se recomienda seguir una serie de funciones documentales. En primero lugar tenemos la selección de los archivos que nos interesen, en segundo lugar está el análisis de éstos para destacar la información más relevante y hallar las palabras clave, y luego la búsqueda, que gracias a la selección, nos resultará más fácil y eficiente. Por último está la difusión, paso importante ya que mediante la difusión podremos dar a conocer nuestra información y satisfacer las necesidades informativas de otros usuarios.
En mi opinión, con la llegada de Internet se ha democratizado el acceso a todo tipo de información y muchos usuarios han desarrollado la capacidad de elegir por sí mismos entre múltiples opciones. La información es poder.
Concluyo con la pregunta en forma de encuesta de abajo que os pido por favor contestéis.



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